La red de Bitcoin esta saturada, y según muchas personas, ahora mismo reina el caos. ¿Pero, por qué está pasando todo esto? Primero de todo tenemos que entender los conceptos básicos de Bitcoin y
cómo funciona.
Bitcoin es un blockchain, es decir, una red de ordenadores localizados en diferentes puntos del mundo. Estos ordenadores se dedican a hacer lo que llamamos la “minar” esta criptomoneda, es decir, resolver problemas criptográficos para validar las transacciones realizadas sobre esta red, y a cambio, el sistema les otorga una recompensa, en este caso monedas nuevas.
Otra cosa importante a notar son los tipos de mineros que hay, se dividen en dos grupos. Los “pool miners” son un grupo de dispositivos que están trabajando todos juntos para resolver un bloque. Es muy
fácil ganar recompensas de este modo. Es importante recalcar que todas las personas en esta “piscina” de mineros son recompensados en función de sus aportaciones. Luego están los otros tipos de mineros, los solo mineros, que intentan resolver un bloque entero por sí mismos. La posibilidad de tener alguna recompensa es la misma que de ganar la lotería dos veces seguidas, pero las recompensas son
enormes.
El halving es simplemente la división de esa recompensa por dos, este pasado halving, la recompensa ha ido de 6.25 BTC por cada bloque de transacciones realizadas a 3.125 BTC, esto supone un gran impacto
para todas las personas minando esta red, ya que si el precio no fluctúa, supone la mitad de ingresos.
A día de hoy la red de Bitcoin está saturada, en términos simples hay muchas transacciones y los mineros no dan abasto. Esto supone un incremento en el tiempo de espera y las tarifas para realizar la
transacción. Nadie sabe cómo evolucionará la situación, lo que sí que se sabe es que el halving supone un impacto a largo plazo y no inmediato.
